
El mundo está avanzando a un nuevo ritmo. Para estar en la vanguardia de este nuevo mundo, Europa debe ser más creativa e innovadora. Ser creativo significa imaginar algo que no haya existido con anterioridad y buscar nuevas soluciones y nuevas formas. Ser innovador implica introducir un cambio en la sociedad y en la economía. El diseño transforma las ideas en valores y tiende un puente entre creatividad e innovación.
Para poder avanzar, Europa debe incrementar la inversión, tanto pública como privada, en el conocimiento. Para avanzar sabiamente es preciso respetar la historia y el patrimonio cultural. Los nuevos conocimientos se basan en el conocimiento histórico, y la mayor parte de las innovaciones son resultado de combinar lo que ya existe. La cultura, que respeta la memoria individual y colectiva, resulta esencial para no perder la orientación en estos tiempos de agitados cambios.
La creatividad constituye una dimensión fundamental de la actividad humana. Prospera allí donde hay diálogo entre las culturas, en un entorno libre, abierto y diverso en el que existe igualdad entre los distintos grupos sociales y entre hombres y mujeres. Requiere respeto y protección jurídica para los resultados del trabajo creativo e intelectual. La creatividad se encuentra en el corazón mismo de la cultura, el diseño y la innovación; todo el mundo tiene derecho a utilizar su talento creativo. Más que nunca, el futuro de Europa depende de la imaginación y la creatividad de sus ciudadanos.
La crisis económica, medioambiental y social nos desafía a encontrar nuevas formas de pensar y actuar. La creatividad y la innovación pueden traer prosperidad a la sociedad, pero esta debe responsabilizarse de su uso. Hoy estos conceptos deben movilizarse en favor de una sociedad justa y preocupada por el medio ambiente, basada en el diálogo intercultural y que respete la naturaleza, así como la salud y el bienestar de las personas de todo el mundo.
Para crear una Europa más creativa e innovadora, abierta al resto del mundo y respetuosa de los valores humanos, presentamos el siguiente Manifiesto, en el que expresamos nuestras prioridades y nuestras recomendaciones para la acción. La necesidad de cambio es urgente, y requiere una nueva iniciativa. Europa y sus Estados miembros deben conceder una especial atención a la creatividad y la innovación a fin de encontrar una salida al estancamiento actual.